CAPÍTULO IX
ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES DE LA AMC
Artículo 65.-        La AMC administrará sus bienes con la diligencia de
un buen padre de familia (cfr. c. 1284, § 1).

Artículo 66.-        La presencia de bienes temporales en la AMC sólo se
justifica para la consecución de sus fines.

Artículo 67.-        Podrá adquirir bienes mediante donativos de las
asociadas u otras personas físicas o morales, venta de libros sin lucro y
actividades organizadas para tal fin.

Artículo 68.-        La Coordinadora Diocesana nombrará a una
coordinadora para que se haga cargo de la administración de los bienes
de la Asociación, quien deberá llevar un Libro de Ingresos y Egresos,
según los principios de una sana contabilidad y observando las
prescripciones del Libro V del Código de Derecho Canónico de la Iglesia
católica.

Artículo 69.- Procurará hacer un presupuesto y prever los gastos que
se tendrán que hacer.

Artículo 70.-        Aunque sus bienes no son propiamente bienes
eclesiásticos, al fin del año de actividades (junio), la encargada llevará
este libro a la Economía Diocesana para su revisión, para cumplir con
las indicaciones del c. 325.

Artículo 71.-        En caso de extinguirse la AMC, los bienes que
conformen su patrimonio, pasarán íntegramente a la Diócesis de
Matamoros, la cual, por medio de su Obispo en turno determinará su
destino final.
Para la mayor gloria de Dios
y de la santísima Virgen María.
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