CAPÍTULO VIII
ESPIRITUALIDAD DE LA AMC
Artículo 46.-        La espiritualidad, es decir, la vida animada por el
Espíritu Santo, es el cimiento fuerte de toda vida cristiana. El amor vivo
a Jesús es capaz de transformar la vida de la mujer, llevándola a
desarrollar todos los dones que Dios le ha dado, al servicio de ella
misma, de su familia, de la sociedad y de la Iglesia.

Artículo 47.-        Toda la vida, actitudes, manera de ser, actuar,
pensar, amar, vivir, servir, encuentra una razón de ser en el amor y
trasciende toda medida humana.

Artículo 48.-        Por eso, de una manera especialísima, la Asociación
opta por imitar a la Virgen María, la mujer del silencio y de la escucha:
“He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,
38). Ella es la que, con el Espíritu Santo nos ha dado al Salvador. Ella
es la mujer, la esposa, la madre y educadora, la ama de la casa de
Nazaret, la apóstol que lleva y da a Jesús, la que conduce a Él, la que lo
acompaña al pie de la cruz, la que espera sin desfallecer en su
resurrección. Ella es la protectora y servidora de los esposos, como en
Caná. Por eso la Virgen es el modelo, el espejo y la medida de toda
mujer.

Artículo 49.-        En base a esta espiritualidad propia, la Asociación
buscará hacer mujeres de esperanza, meditación, oración,
contemplación y testimonio constante en el propio estado de vida.

Artículo 50.-        ¿Qué significa esto? En pocas palabras, hacer de la
vida de la asociada, pero especialmente de la dirigente, una oración,
desde el despertar iniciando con el “Ofrecimiento de Obras”, hasta el
ocaso abandonándose, como Jesús en las manos amorosas del Padre.

Artículo  51.- CONSAGRACION DIARIA:
Esta intención estará en cada una de las asociadas, sin embargo la
coordinadora, que deberá de vivir una espiritualidad más fuerte tendrá
una oración para iniciar el día , pasando de todo por ti Señor a un
contacto más fuerte con Dios.

Artículo 52.-        Estas recomendaciones con las que se inicia el día son
la llave que enciende el motor de la oración fuerte y constante en el día de
la coordinadora, son las que le irán dando el fervor de amar y la alegría de
la entrega, recordando siempre que en la calidad de su amor está la
calidad de su entrega.

Artículo 53.-        La coordinadora debe descubrir que el fondo principal
de todo esto es el Amor, pues bien sabemos que la mujer que sigue a
Jesús es porque está enamorada de Él, pero su “sí” al Señor no puede ser
un sí romántico y adormilado que siga cada uno de estos puntos sólo
porque se está en la Asociación. Debe tomar en cuenta que Dios ha
depositado en sus manos unas almas, que requieren de un corazón
amoroso y firme para guiarlas.

Artículo 54.-        Uno de los primeros puntos que la coordinadora deberá
observar es la disposición a negarse a sí misma  para caminar con Jesús,
de lo contrario no la podrá guiar a nadie, pues sólo quien sabe obedecer
podrá guiar a otros a la obediencia evangélica.

Artículo 55.-        EL seguimiento de Jesús que ha de observar la
coordinadora la debe llevar a discernir su propia vida y a organizarla de tal
manera que pueda vivir un estilo de vida observando el doble
mandamiento del amor: a Dios y al prójimo (Mt 22, 39), hasta que, cada  
detalle de su vida, cada trabajo, cada actitud sea hecha con amor y por
amor.

Artículo 56.-        Este amor ha de expresarse en la vida de la
coordinadora a través de la fidelidad, considerada en cuatro dimensiones:

1.        Búsqueda continua de la voluntad de Dios, renunciando a la propia
voluntad, hasta llegar a querer lo que Dios quiere, en espíritu de
conversión constante hasta llegar a decirle a Dios, como Jesús en
Getsemaní: “...pero no se haga mi voluntad, sino la tuya (Lc 22, 42).
2.        Disponibilidad a la misma voluntad de Dios, acoger con libertad de
espíritu lo que Dios nos pide.
3.        Coherencia en la propia vida, es decir, vivir de acuerdo con lo que
se cree, no traicionar en lo oculto lo que públicamente se ha
aceptado.
4.        Constancia, para ser fieles no sólo unos cuantos días ni sólo
cuando las cosas van bien, sino toda la vida.

ESPIRITUALIDAD DE LAS COORDINADORAS

Artículo 57
.- Las señoras coordinadoras de la Asociación de Mujeres
Católicas se esforzarán por  participar diariamente en la Santa Misa;
confesarse y comulgar frecuentemente fortaleciendo así el espíritu para
crecer en la experiencia del encuentro personal con Jesús, y poderlo
transmitir a las señoras que dirige.

Artículo  58.- Las señoras coordinadoras deberán de rezar el rosario
diariamente, meditando cada misterio, porque nadie que no haya
experimentado la paz y la alegría que esto da, podrá recomendarlo o
enseñar a rezar.

Artículo  59.- Orar diariamente por su familia, por la Asociación y
especialmente por su grupo y cada una de las señoras que lo forman,
ofreciendo la Misa y la comunión diaria (sacramental o espiritual) por ello.

Artículo 60.- Vivir en clima de oración constante para fortalecer su vida
matrimonial y familiar y poder dar testimonio de vida.

Artículo 61.- Nadie que no haya vivido la embriaguez de Dios podrá
transmitirla, por lo que la coordinadora tendrá que crecer cada día en su
espíritu con oración y sacrificio para darle a su grupo una experiencia de
Dios vivida.

Artículo 62.- Si la coordinadora ora cada día por su grupo lógicamente
estará siempre pensando qué será lo mejor para él, teniendo siempre
alegría y entusiasmo al transmitir el mensaje.

Artículo 63.- La mujer que lee la Biblia conoce mejor a Jesús y por lo
mismo lo ama más. La coordinadora que quiera mejorar cada día en su
amor a Dios deberá dedicarle tiempo a la lectura de la Biblia.

Artículo 64.- La mujer que no medita, no aprende a escuchar a la voz de
Dios, por lo mismo la coordinadora deberá darse tiempo diario para
meditar y poder escuchar la voz de Jesús en lo profundo de su corazón,
sino aprende a escuchar a Jesús será difícil escuchar a su esposo y a sus
hijos porque sólo escucha su propia voz.  La escucha de Dios es la
escuela del diálogo conyugal.
Estatutos
Lema:
“En este día                
TODO POR TI SEÑOR”.                 
•        Mi primer pensamiento al Señor.
•        Ofrecimiento de la Vida-Obras-Trabajos = Esfuerzos

2.        Por las almas que me has encomendado.
3.        Por los sacerdotes del mundo entero.  
4.        Por la Asociación y las mujeres que   pertenecen
a  ella.