REGLAMENTO DE LA ASOCIACIÓN DE MUJERES CATÓLICAS
Reglas o normas que todas las asociadas de la AMC han de observar en
las reuniones de grupos o en otras celebraciones
1.        Toda reunión de la AMC al iniciarse debe seguir estos cinco      
punto básicos:

1)        Silenciamiento
2)        Oración
3)        Invocación al Espíritu Santo
4)        Consagración a María
5)        Jaculatorias propias de la Asociación

2.
       La reunión debe empezar ordinariamente a la hora en que se
citó. Se tendrá un margen de --- minutos. Una vez que se haya cumplido
el tiempo, la coordinadora comenzará con los cinco puntos básicos con
las que se encuentren presentes, aunque sea una sola señora.

3.        La coordinadora de grupo llegará temprano a las reuniones,  
iniciará su clase a tiempo aunque sólo estén la dueña de la casa y ella,
no debe esperar a que lleguen más para iniciar su oración, pues se
desperdiciaría el tiempo innecesariamente platicando de cosas
innecesarias y este no es el objetivo  de la reunión.  El Señor nos ha
dicho que “en donde dos o más estén reunidos en su nombre en medio
de ellos estoy yo” (Mt 18, 20).

4.        La asociación no admite alimentos en las reuniones, ni café con
galletas pues con el tiempo se haría una carga para la dueña de la casa
y puede ser un muy buen pretexto para su esposo el no querer que se
realicen las reuniones en su casa, por el gasto que éstas representan.

5.        En la casa de reunión no se ofrece nada que no sea agua, ni el
café está permitido pues distrae la atención y pensemos que en un
salón de clase no se está tomando café y pasteles.

6.        Las asociadas deberán esforzarse por ser asiduas y puntuales a
las reuniones. Si por alguna razón de fuerza mayor no pueden asistir o
llegar a tiempo, avisarán a la coordinadora o a la dueña de la casa
donde se reunirán. El hacer esto demuestra la importancia que le da a
la reunión. No hacerlo por tres veces seguidas dará pié a que se le
excluya de la asociación si, después de dialogar con ella, la
coordinadora no observa una disposición a cambiar de actitud o
disposición.

7.        Se llevará una lista de asistencia en cada grupo para que al
terminar el trimestre la coordinadora diocesana se entere cómo estuvo
el grupo en cuanto a asistencia y disposición.

8.        En las Misas u otras actividades, si las asociadas tienen una
encomienda, se esforzarán por cumplir con lo que se les haya pedido. Si
por razones de fuerza mayor no podrán cumplir, deberán avisar con el
suficiente tiempo para que la coordinadora de grupo o la coordinadora
diocesana pueda proveer de otra manera. Si no cumple con la
encomienda ni se excusa, la coordinadora de grupo o coordinadora
diocesana hablará con ella al respecto.

9.        La asociada deberá ser participativa, asertiva y propositiva en las
reuniones. Evitará actitudes negativas, de controversia o de
indiferencia, pues la disponibilidad hacia el Señor se demuestra a través
de su participación en la reunión.

10.        La coordinadora de grupo deberá asistir a un retiro por
trimestre y si en alguna ocasión se organiza uno especial tampoco
deberá faltar a menos que tenga una causa de fuerza mayor.

11.        La meditación la debe dictar la coordinadora o suplente para
que las asociadas la escriban y al mismo tiempo se explique y comente,
en el dictado y la lectura está la riqueza de la meditación (no es sólo
entregarla). En un mundo en donde tenemos tantos recursos de
comunicación pareciera anacrónico esta práctica, porque es más fácil y
más cómodo usar copias y que una sola persona se esfuerce.  Sin
embargo el esfuerzo por escribir implica una renuncia a lo fácil y a lo
cómodo y un ejercicio de la disponibilidad generosa al sacrificio, además
de otros aspectos pedagógicos congruentes con los fines de la
Asociación.

12.        La coordinadora de grupo deberá comentar el contenido de la
meditación, asegurar la participación de todas, promover una
identificación con el contenido, etc.

13.        La Asociación no es un club, un hobby o una sesión de terapia
para personas que no tienen nada que hacer, y así como unas se
dedican a manualidades como terapia o ir a loterías, bingos o meriendas
sociales,  encuentran la Asociación y se dedican a querer ser parte de
ella para usarla como una gran terapia, olvidando que es una
oportunidad de encuentro con Dios.

14.        Será conveniente aclarar que los grupos de la Asociación no
son grupos sólo para venir a contar los problemas, sino para llevar la
solución de ellos, desde la fe y el propósito de conversión y de amar.

15.        Es obligatorio para la coordinadora asistir a su reunión
semanal, para impregnarse del carisma de la Asociación y poder
transmitir su esencia.

16.        De preferencia es indispensable que la coordinadora se
dedique sólo a un apostolado en este caso como el de la Asociación de
Mujeres Católicas porque no podrá cumplir con todos o descuidaría sus
deberes en el hogar, que es el apostolado principal.

17.        Este es un sistema o estilo de vida que la Asociación ofrece a
través de la coordinadora de grupo o coordinadora diocesana, que
convencida y convertida ha decidido vivirlo y compartirlo y que para ella
lo importante no es dirigir sino servir.

18.        Que la Asociación se distinga por tener coordinadoras
capacitadas y capaces de dar la vida por el Señor en todas sus
actividades con una disposición constante de mejoría y avance en su
vida.

19.        La reunión semanal, por ningún motivo se debe suspender, sino
única y exclusivamente cuando la Asociación lo determina a través de la
Coordinadora Diocesana. En el caso de que la coordinadora de grupo
no pudiera asistir a su grupo deberá avisar a su Coordinadora
Diocesana para que de esta manera se mande a una
suplente.                                                                                                     
                    
20.        La reunión concluirá con el rezo del Ángelus, y el Regina en
tiempo Pascual.

21.        La coordinadora visitará a los grupos por lo menos una vez
cada trimestre para ver como van en su crecimiento.

22.        El asesor espiritual puede visitar y revisar los grupos las veces
que pueda y quiera.

23.        En los grupos de asociadas se omite la lectura de la Biblia no
porque esto sea indebido, sino porque éste no es un grupo de lectura
Bíblica.

24.        Que las señoras lleguen antes de la hora convenida a cualquier
evento que organice y promueva la Asociación.

25.        Que cada jueves Santo se le envíe una tarjeta a los sacerdotes
no por el regalo o la tarjeta sino por el mismo amor tan grande que les
tenemos.

26.        Que nadie hable mal de un sacerdote sino más bien los
defiendan de todos los demás, consciente de que son los pastores de la
Iglesia por el misterio de Dios que porta cada uno de ellos.
Reglamento